<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom"><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-11-09:/</id><title>miguel prado</title><link rel="self" href="http://miguelprado.blog.co.uk/feed/atom/posts/"/><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/"/><generator version="1.0">MokoFeed</generator><updated>2009-11-09T23:58:16+01:00</updated><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-11-04:/2009/11/04/sancocho-popular-7307138/</id><title>SANCOCHO POPULAR</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/11/04/sancocho-popular-7307138/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-11-04T18:09:20+01:00</published><updated>2009-11-04T18:09:20+01:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;Nadie imagina que un sancocho en las afueras de La Victoria resultara tan agradable, una ciudadela de corte criollo con la humildad de una calle del hambre, no importa lo barato o lo caro que cueste igual que los restaurantes del centro de la ciudad. La entrada, más cualquiera de los refrescos o los jugos naturales, no incluye el postre para los comensales, pero si se incluye el cafecito negro, se pone al alcance de cualquier ciudadano que al menos los domingos decida dar un tratamiento tradicional a su apetito. Los creadores de ese singular espacio son vecinos de la localidad del sector La Quebrada sin cursos de cocineros y sin apellidos de chef prestigiosos, quienes invadieron los espacios a la orilla de la carretera La Victoria-San Mateo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Allí no sólo se puede consumir un cruzado, también la sopa de pollo o un hervido soculento de res, sino disfrutar de la elocuencias de los vendedores y vendedoras con una sonrisa fresca a flor del rostro. Bajo ese clima agradable, cualquier persona puede dar un recorrido por los sitios históricos totalmente en forma gratuita. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En lo que a sopa se refiere los propietarios se refieren a las modestas especialidades que llevan verduras surtidas como yuca, ñame, ocumo, auyama, papa y plato verde o mazorca de maíz; el cruzado requiere otro espacio por que incrementa el costo para los negocios que compiten en igualdad de condiciones en el lugar. El hervido es hecho con leña recogida en la región aledaña, mientras que las verduras, compradas con anticipación en el mercado campesino, vienen a ser los principales ingredientes atendiendo a la fescura de las mismas. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Aunque cada región del país tiene su toque especial en este caso ha recibido un mestizaje de las personas que han venido de otros estados del país para oponer ese toque especial tanto en la forma de aliñar como en la ontención del sabor. Así, en algunos casos el cilantro, la yerbabuena y el apio españa se hacen sentir fuertemente para darle una característica especial al plato, en otros cambia el asunto con la sumatoria de pimentón, colorantes y la mezcla de ajo con cubitos de distintas marcas. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;No hace falta tener un mapa vial para llegar al sitio, el aire fresco de los valles de Aragua nos lleva por la infraestructura de asfalto para dar ese encuentro extraordinario donde podemos degustar un plato sano y maravilloso. Si desea participar en el rito de la preparación del hervido o la sopa puede llegar temprano y hablar con los moradores del lugar para que se enteren de las leyendas y tradiciones por igual. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Este rincón no es original del estado, aflora en muchos paisajes venezolanos y con ellos siempre hay una buena concinera o un cocinero. Por razones de desempleo muchos invirtieron su dinero en una construcción de madera al aire libre con techo de zinc y le agragaron un radio para deliete de los clientes.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/11/04/sancocho-popular-7307138/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-10-07:/2009/10/07/estampa-memorial-7119335/</id><title>ESTAMPA MEMORIAL</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/10/07/estampa-memorial-7119335/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-10-07T18:09:02+02:00</published><updated>2009-10-07T18:09:02+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;La última década del siglo XX nos ofrece un panorama convulsionado en el plano político. En tiempo record vimos sucederse intentonas, sacudones y cambios de presidente por doquier en una Venezuela con una profunda crisis. A pesar de todo se originó un esplendor creativo que se nota con la fundación de muchas editoriales a lo largo de todo el territorio nacional. Esto abrió las posibilidades a los escritores de las nuevas generaciones para entrar en las ferias que se hacen en el trópico y fuera del continente.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Algunas instituciones han hecho sellos editoriales que han servido para promocionar algunos talleristas, adoptando su lanzamiento en el entorno literario. A llevar propuestas relacionadas con el diario transitar por los género narrativos, ensayísticos y poéticos. En pocas palabras podemos decir que esta generación nos llega por vía de un andamiaje formal, obtenido por una práctica que se viene arrastrando desde los sesenta. Las poblaciones de la provincia no escapan, por supuesto, de esta situación, tratando de competir con medios ínfimos con un objeto pragmático, dando origen a puntos de encuentros creadores de debates obligados, donde lo mejor de todo se lo leva el más cercano a las instituciones culturales de la capital.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El CONAC respondía su ayuda a grupos sobre el cual se hicieron diluvios de subsidios, claro está, que justificaban su labor altruista, pero también dejaba una orfandad en otros centros de generación de cultura y cultivo de las artes en general.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La situación está planteada con los partidarios de la V República en su primera etapa no evidencia sino un cambio substancial, se presagia lamentablemente, para tratarlo en forma esperanzadora, una apariencia derivada de una tal revolución virtual. Viéndose por tanto los mismos vicios y errores cuestionados por los salvadores de la nueva patria. Situación muy interesante para asumir el aparecimiento de otra motivación y de una fuente temática, que buscará, si se nos permite imaginar, un estadio milagroso en el circo de Chávez, que se abre con una distorsión indeleble de la realidad. Los planteamientos que sostienen los seguidores del gobierno, sumado al tira y encoge de la información, sumado al retorno de ideologías nada clasificables, son las mismas de las erráticas de hace décadas cuestionadas por todos los que militamos en la “izquierda”, ya que lo tanto pregonábamos como los Testigos de Jehová se quedaron en simples argumentos o en el peor de los casos, en un modelo desaliñado mediador del más terrible fracaso, para perderse en el fondo de las imágenes dialécticas que caracterizan a un partido hegemónico estancado en un sueño cubano. Esta asimilación maravillosa, en alguna ocasión sufrida por el navegantes genovés en su paso por el trópico, debe encontrar como debemos esperar un reflejo no condicionado, por supuesto, que se traduce en una vuelta a todos estos años que dejamos atrás, un país mal gerenciado y atrofiado por el peculado de sus riquezas.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;De esta imaginación de un país sumido en las maravillas de Alicia, con unos actores caracterizados por escuchar una avalancha de idioteces y de otra parte, por unos seres que permanecen en el más fiel de los engaños, nos queda el grato sabor de ver mutilado el edén onírico de los demás. La verbolabia gubernamental nos lleva hacia la ruta de novedosos caminos poblados en hiedras, donde se plantea una “revolución cultural” en condiciones reaccionarias, con ataques a los Zapatas y a los Ibsen Martínez.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Dentro de estas circunstancias emerge Leonardo Pereira Meléndez, víctima de una confabulación política, siguiendo los pasos de Juandemaro Querales, Guillermo Morón, Luis Beltrán Guerrero, y el pensador por excelencia Chío Zubillaga Perera. Como podemos apreciar la quiebra partidista adeco-copeyana, no se caracteriza por un respaldo ideológico a Chávez, más bien se debe a un rencor hacia los últimos gobernantes por haber sumido al país en la miseria aparente con su serie de desaciertos.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;A través de las inquietudes intelectuales es que se establece un vínculo solidario entre Juandemaro Querales y Leonardo Pereira Meléndez. Situación muy importante, porque desde allí se crean lazos ideológicos, desde donde se va tejiendo una tutoría literaria, un encuentro con los escritores que formaban parte de nuestros lectores míticas, llevándolo por un plano creativo, que lo conduce a militar en un lenguaje y estilo propio que puede observarse en sus publicaciones, donde muestra las enseñanzas de Eddy Rafael Pérez, y las tertulias de Querales y Núñez Silva. Sus encuentros con la poesía y la fábula creada por el narrador de postín, hablan claramente de la prestidigitación literaria de este hombre que tiene como oficio el derecho. Eddy Rafael Pérez nos manifiesta, sin reticencia lo siguiente:&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“La poesía de Leonardo Pereira Meléndez tiene el don de comunicar vivencias, sueños y preocupaciones de un hombre de estos tiempos. Se revela allí, lo que acontece en el mundo lejano y cercano” 1&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;__________________________________________________________________&lt;br&gt;
1 Pereira Meléndez, Leonardo. Confesiones a media Luna. La Victoria, Editorial Berkana. 1999, p.7&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/10/07/estampa-memorial-7119335/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-09-10:/2009/09/10/cuando-se-habla-de-literatura-cubana-el-nombre-de-reynaldo-6938995/</id><title>title-6938995</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/10/cuando-se-habla-de-literatura-cubana-el-nombre-de-reynaldo-6938995/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-09-10T22:08:07+02:00</published><updated>2009-09-10T22:08:07+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;Cuando se habla de literatura cubana el nombre de Reynaldo Arenas sale a la palestra, un novelista que cubre siempre al intelectual latinoamericano, se nota en su labor creadora la visión de la realidad asociada a una premisa maravillosa que pesa mucho, acaso en demasía, la crítica social, la que se sufre y la que se padece en la cotidianidad. Lo triste es que su condición de disidente hizo posible que fuera una excluido en la Cuba real maravillosa de Fidel Castro, para un trabajador de la diversidad literaria, donde El mundo alucinante padeciera ese silencio inquisidor que pudo poner la obra a la par de Rayuela de Cortázar, La casa verde de Vargas Llosa y Cien años de soledad de García Márquez. Cuando algunos especialistas de las letras descubrieron su manifestación narrativa entraron en contacto con la mencionada novela, en este autor vieron una fuente inagotable de estudio sobre el tema.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Así nos entrega con peculiar estilo la reconstrucción de la vida extensa del mexicano Fray Servando Teresa de Mier, la de la desaparecida violencia batistera, la de los grandes males que aquejaban a la Cuba romántica antes de la liberación nacional y en pleno desarrollo. En cátedras universitarias de muchos países, estudian el aporte novelístico inventado por su genio; por eso en sus creaciones narrativas se percibe siempre el dominio certero sobre el acto de relatar las cosas más insiginifcantes para llenarlas de magia. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El drama de Reynaldo Arenas pudo haber sido declararse homosexual en un reino dominado por el gorilato, lamentablemente ningún escritor cubano de los últimos cincuenta años ha levantado la pluma para cuestionar al supremo gobernante perpetuo momificado en el poder. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En su infancia vivió los efectos de un país gobernado por aquel sargento que se hizo dictador con fama de sanguinario, pero como los revolucionarios, hizo historia se quiera o no, esa es la absurda realidad. Fulgencio Batista y Fidel Castro son las dos caras de la moneda en su problemática existencial. Al escritor nacido en Aguas Blancas el proceso de cambios en la isla le acarreó muchos problemas, pese a su matrimonio con la actriz Ingrávida González, la obra Celestino antes del alba le causó la prisión en el Cuartel Miramar y posteriormente bajo humillación fue obligado a firmar un documento contra su voluntad que le daría la libertad.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;No le sirvió de nada formar parte de la juventud revolucionaria, esto pasó por el piso. Aunque a través de un ardid cambió de identidad, su producción de casi veinte obras entre novelas, cuentos, poesías, ensayo y obra de teatro, el verbo de su pluma fue silenciado, la élite del gobierno fidelista dejó caer la guillotina de la mala fama por encima de su vocación de gloria de las letras hispanoamericanas. Se suicidó en Nueva York y acabó con su larga cadena de infamias.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/10/cuando-se-habla-de-literatura-cubana-el-nombre-de-reynaldo-6938995/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-09-09:/2009/09/09/de-los-cuentos-6933341/</id><title>DE LOS CUENTOS</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/09/de-los-cuentos-6933341/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-09-09T21:54:22+02:00</published><updated>2009-09-09T21:54:22+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;En los relatos iniciales de Ahora me toca a mí, el ambiente es exclusivamente urbano: es La Victoria. Pero al avanzar en la narrativa, busqué regresar a las lecturas de la infancia, a los descubrimientos de las novelas de aventura. Recuerdo que alguna vez hablaba con Natasha sobre Londres y ella decía que era una metrópolis un tanto agitada, con historias para regalar:  el cuento del guardián de la Torre de Londres Edmund Lenthal Swifte,  la historia del barbero loco Sweeney Todd quien fue víctima de una atroz maldad, el sitio preciso por donde pasa el paralelo de Greenwich que nos partió en dos hemisferios cuando compartimos en pleno abrazo un tórrido beso frente al observatorio viejo, la inclemente guillotina del Big Ben marcando la hora exacta, el alebrestado barrio chino, el Cafe Emm en 17 Frith Street y el paseo por el Támesis.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Es algo distinto lo que dice Sergio Medina, uno de los poetas más representativos de la urbe victoriana, que Pablo Neruda: es una ciudad tan hermosa que si uno se queda en verano en cualquier casa de la localidad, allí permanecerá para siempre sin udarse a otra parte. Por otro lado, si algo debe recordarse del período de verano de La Victoria era la presencia de las cigarras o chicharras con su concierto estridente bajo la tortura del calor. Una apariencia de manifestación pueblerina sin discotecas, tan alejada de aquellos festejos alarmantes que encontramos en las novelas costumbristas y que a veces vemos reflejadas en el cine nacional. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Durante mucho tiempo, Natasha y yo, aprendimos a sentir un hondo apego por esta ciudad llena de un gran fervor humano y denominada la Atenas de Venezuela en alguna oportunidad, así pensé rescatar ciertos hechos conexos de este paisaje donde mi crianza corrió alegremente y eso dio como resultado un pequeño tomo de cuentos muy queridos por mi: Ahora me toca a mí, publicado por un humilde sello editorial provinciano que sigue en silencio pero me brindó la ocasión para publicar. Allí hay algo muy curioso que llama poderosamente la atención de muchos lectores: la manifestación de criaturas casi irreales que forman parte de situaciones paralelas en cualquier ciudad latinoamericana, cuyo tema sigue siendo la violencia e incluso la invasión de propiedades privadas, la droga, el sexo arcaico, que de cierta manera se puede asociar con nuestro continente iberoamericano:  el producto de las perversidades del capitalismo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En efecto, en aquella época era un tiempo romántico para quienes militamos en la izquierda que se levantó después de la pacificación y un armisticio que hizo cambiar el rumbo de nuestra manera de pensar, sentir y formar parte de una opción distinta a la adeco-copeyana.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/09/de-los-cuentos-6933341/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-09-08:/2009/09/08/perdicion-posible-6926354/</id><title>PERDICION POSIBLE</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/08/perdicion-posible-6926354/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-09-08T22:24:18+02:00</published><updated>2009-09-08T22:24:18+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;EN LA OTRA BANDA hay una prostituta muy gorda. Se me hace imposible visitarla en los días de lluvia, pero cuando la busco, formamos un bochinche del otro mundo. Sus actos como improvisaciones tienen por escenario su casa. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Desde los alrededores de la Plaza Ribas, que son un caos, la cito: mi cuerpo, entonces, se llena de impaciencia y sigo el curso de mi pasión encendida; se convierte en cómplice de mis fugas; me consuela desde que sufro esta locura. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Recuerdo la primera vez que la encontré. Estaba perdido y mi memoria, aunque enredada, no era aun el aparato que reconoce el mal tiempo cuando se avecina la tempestad. De eso ya perdí la cuenta de los años. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Todo comenzó cuando mi familia creía en los comentarios mal intencionados que los vecinos del barrio hacían sobre mí. "La droga, es lo que tiene loco a ese muchacho", decían. Fue entonces cuando se declaró la guerra sin cuartel. Llegamos a maltratarnos acusando a nuestras generaciones de seres malditos. En alguna forma, todo llegó a su fin, claro está, con la desgracia. No es fácil confesarlo, pero fui acabando con ellos uno por uno: trampa a trampa y luego el golpe maestro. Alguno resistió, más no su aplomo y compostura. ¿Por qué no pensar en la venganza, si fueron ellos que enredaron mi vida en funestos altercados? &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Hace poco cumplí otro año de existencia. Hace tres días lo celebré, mejor dicho, lo celebramos. Botamos la casa por la ventana. Mi gorda prostituta y su hermana, que le hace falta una pierna, se aparecieron con una torta que comimos en compañía de Carmen, la enfermera; hablamos solo lo necesario. No le conté acerca del desastre familiar. Imaginaba la cara de espanto y los comentarios que se hubieran intercambiado. Insisten en que ellas, con el resto del mundo que vive afuera, conforman el club de los normales, de los intachables. Me importa un bledo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Dije lo que debía haber dicho y punto. este encierro no sirve de nada mientras pueda tener un asidero con la gente que me quiere. Cuando escucho una música lejana, su son inunda mi recuerdos agradables, mi mente se deleita y coreo enfermo de placer. La noche se ensancha y la fauna nocturna echa andar su maquinaria sensitiva. Los astros coquetean en el infinito y juegan, se mezclan y con sus deslizamientos, sus malezas y sus gestos cósmicos engañan la ciudad, las habitaciones vecinas y el gran edificio que separa mi vida de los cuerdos. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En la Sala de Emergencia Carmen conserva su escondite. Cuando ella lo desea me enreda en sus jugarretas y cuando no hay novedades forcejeamos. Ella me habla de su otra vida; considera que la maldad entre la gente debe, como ella lo practica, hacer cambios violentos y pactar  un viaje sin retorno a la lujuria. Yo no le hago caso, pero cuando la penetro gime, llora y dice nombres que escapan de mis dominios. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Peleo con disfrazados de blanco porque tratan de amarrarme a la fuerza. Uno de ellos, obstinado de verdad, me aplica una de luchador y me inyecta algo que me deja adormecido. Me dice: "Matoncito, matoncito, qué debil eres".   &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Esta noche es noche de Carmen. Mi fórmula de placer aún no viene. la espero con ansiedad, alebrestado. Nos separa un muro de enfermo paciente, de paciente. Siento rabia, terrible rabia. Imagino a los otros hombres: la desean. La quiero desaparecer del mapa. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Los verdugos de este maldito lugar van a terminar por acabar con lo poco que me queda de cordura, me dejaron quieto, manso, como sin vida. Hoy no viene mi puta gorda, necesito el armamento bueno para estos salvajes. Carmen no podrá embarcarme. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Vuelve mi remedio. Parece una diosa china. Desliza su sombra entre los pasillos:  "Soy la que esperas", me dice y no me sale la voz. Embriaga, serena; coinciden las cosas llamadas a ruegos y veo todo claro, enloquezco, muero de amor; descubro que no tengo vida sin ella. se desata la tormenta. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Nadie me hace compañía. Relampaguea. Alguien llora. Mi puta gorda no ha vuelto. El frío muerde mi piel. Una mirada muerta no habla. Las puertas no se abren a media noche. Dentro de mi crece el odio, se amalgama. La compra de los coitos es un mercado que sacia mi aventura. Eso ya es otro cuento. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Cuando se vaya el médico de guardia ella vendrá en mi búsqueda. hará de la impaciencia un encanto. Y se esfumara de la habitación antes que amanezca. Ella me embrujó con sus deliciosos tratamiento de apetitos sexuales. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Ya todo entró en el orden de siempre. Suenan las puertas. Me desdoblo en la oscuridad y salvo los muros. Delira con la maquinaria imaginaria que depara esta noche de fiero temporal. Eres como de otro mundo. La arropo con mis caricias. Le hago el amor hasta en las entrañas. Su piel tersa acepta la rudeza de mis manos; deja escapar algunos retozos y sus palabras especiales como el medicamento. mi cita nocturna se hace inolvidable, la de ella, irreal. La vuelvo loca. La tiranizo. Se bambolea. No detiene sus manos como arañas en carrera. desfallece. me vulevo otro frente a su cuello desnudo. lo aprieto. Soy un demonio sin control. Carmen agoniza entre mis brazos y no lo puedo evitar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/08/perdicion-posible-6926354/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-09-04:/2009/09/04/carora-tradicional-6892958/</id><title>CARORA TRADICIONAL</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/04/carora-tradicional-6892958/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-09-04T20:39:37+02:00</published><updated>2009-09-08T22:27:01+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;La mejor maravilla que el Todopoderoso dejó a los caroreños no ha sido la fantasía, sino la creación. Podemos aclarar que esto lo podemos notar en cada sitio donde la realidad toma ese espacio mítico: el peor aporte de gobierno alguno fue la satanización de la curvas de San Pablo, legando la autopista  y acabando con el mito que ocasionaba una travesía por la desaparecida arteria vial, donde la despedida se veía rodeada de un extraño ritual que abarcaba la despedida romántica de toda la familia.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Todavía existen personas que atribuyen a la desaparición del Diablo de Carora a la aparición repentina de la autopista Barquisimeto-Carora, otros, argumentan al excesivo malestar del ánima de Domingo Sánchez. Estas invenciones, muy serias por cierto, no han dejado de ser ciertas pero fueron diezmando mitos articulados en la tradición de dicha región. Con la creación de la nueva infraestructura  el usuario de las curvas de San Pablo se vio huérfano de una gran actividad artesanal, de un paisaje hermoso y de las exquisiteces gastronómicas de esta ruta turística larense, además los habitantes emigraron por la pérdida de su principal fuente de ingresos. desde la apertura de aquella carretera antigua a la más moderna existía un eslabón muy amplio de infinitas historias, se ocultan mil y una leyenda fascinantes; las mil maravillas, entonces, llegaron primero por el viejo camino, por el viejo itinerario.   &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La fantasía es entonces un aporte de la creación de los escritores caroreños; también la historia del sobador, la malicia de los seretones y la violencia de los jurngos; bastaría saborear la tentación de indagar en la tradición oral en las barriadas de esta hermosa urbe o en las páginas fantásticas de las colecciones del Diario de Carora: mucho mejor que la lectura de cualquier obra barroca. Pero la costumbre se ha mantenido de una manera sostenida desde los siglos anteriores hasta el nuestro, y sin embargo, algunas personas se mantienen incrédulas, pese a algunos hechos acontecidos recientemente, cuando los agentes policiales no pudieron resolver un caso donde quedaba o existió la Casa del Diablo, el seretón estaba tan enfurecido que no se dejó ver y los objetos volaban por los aires como en las películas de misterios hollywoodenses o relñacionadas con los postergeist; los veladores del orden público fueron incapaces de resolver la situación sobrenmatural como ocurren en las composiciones de suspenso de Edgar Allan Poe. Esto coíncide con el proceso de la socialización de la democracia venezolana, es decir de la anunciada revolución cultural de todo el pueblo y no de la élite burocrática que desplazó a la oligarquía perenne. Sobre todo a partir del cambio educativo, en el dominio público, que han hecho creer en esta ley, que no es nada original tampoco, la misma cumple con propuestas y recetas introducidas por la UNESCO desde el siglo pasado como de una serie de concepciones que deberían apuntar hacia el rescate de nuestra herencia de las tradiciones y las costumbres tomando en cuenta el mestizaje cultural, considerando la fuerza enraizada que mantiene despierto en Carora el cronicario patrimonial desde la fase colonial hasta nuestra época.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/09/04/carora-tradicional-6892958/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-08-26:/2009/08/26/ciudad-donde-vivo-6828957/</id><title>CIUDAD DONDE VIVO</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/08/26/ciudad-donde-vivo-6828957/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-08-26T20:47:20+02:00</published><updated>2009-08-26T20:47:20+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;En la ciudad donde vivo, siempre se encontraron grandes intelectuales, pernoctaron fugazmente, vieron la belleza de la misma, encontraron suficientes hallazgos para alguna composición literaria y manifestaron su apreciación sobre la urbe con transparentes argumentos, indagaron sobre elementos históricos hasta alcanzar una visión mítica de la misma. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Así aumenté mi capital literario, una mañana de invierno cuando entré a la desaparecida Librería Blanca Nieve en la casa del Marqués del Toro, cuando el librero de cuyo nombre no puedo acordarme colocó una colección de la editorial Seix Barral de Pablo neruda. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En la Escuela Fe y Alegría del Valle, en Caracas, tuve la oportunidad de conocer a los clásicos de las letras de los distintos continentes, durante las lecciones de lecturas entre los exquisitos textos del Libro Sagrado se articularon escritos de Lewis Carroll, Miguel de Cervantes, Charles Dickens, Alejandro Dumas, Aldous Huxley, Mark Twain, Walter Scott, Herman Melville, Daniel Defoe, entre otros. Invadía de esta manera, para placer de mi madre Maruja, de los elementales escritores venezolanos y de las películas de Walt Disney incluyendo su inspiración en los cuentos de Hans Christian Andersen, Ernest Theodor Amadeus Hoffmann, Jacob y Wilhelm Grimm, en el delta infinito de la literatura, en los códigos de la lingüística; me introducía en ese espacio, en esa materia enriquecida que se consume sin ataduras y que no se puede abandonar. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Hasta ese instante sólo había logrado alcanzar lo que se puede llamar una adición  hacia la lectura de todo género literario y posteriormente comenzaron los primeros ensayos en la poesía, ideas aisladas de las cuales no conservo alguno sino aquellos que me publicó Julio Jáuregui en una revista del Colegio de Médicos del estado Aragua.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Poco tiempo después de vivir en Caracas me trasladaron a La Victoria; el sentido de mi presencia en dicha ciudad se situaba frente a una casa antigua con fantasmas de distinta naturaleza y una fuente inagotable para explotarla en futuros trabajos narrativos: mi abuela Emma me recibía en aquel hogar con todo su cariño.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Creo que fue Fidel Castro quien ya en el periódico Gramma había hecho un comentario sobre Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, una novela que traía Gloria Araújo como un trofeo de los regalos de cumpleaño que recibió en una agencia de festejos de manos de la profesora de Castellano y Literatura, de su interés por los autores revolucionarios y de alguna información recibida de las páginas literarias de los diarios capitalinos. descubrí de inmediato, con esa intuición certera que se tiene como principiant, que esa obra iba a formar parte importante en lo que yo escribiera más adelante, que el legado creador del autor y sus personajes iban a ser un modelo, que casí había encontrado en algunas obras de William Faulkner, es decir de una suerte de imfluencia. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Las tertulias con amigos del partido de izquierda, provechiosas y dialécticamente demótica, me había conducido hasta el mundo prodigioso que proporcionaba el humanismo de Jorge Luís Borges. De parte de Mundi recibí información de los estructuralistas franceses, cosas de Octavio Paz, Michel Foucault, Francis Fukuyama, Jürgen Habermas  y de una librería itinerante los extremos de la novela gótica. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Julio Jáuregui me dio algunas indicaciones para mejorar ciertas cosas y Juandemaro Querales en su taller literario para jóvenes estudiantes de educación superior me hizo madurar algunas inquietudes como una serie de contradicciones. Comprobé que escribir no era juntar palabras, desarrollar una situación y contar cierta experiencia. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Debo a esa revelación las cosas que he ido creando hasta el momento empleando técnicas apropiadas del lenguaje formal, la filosofía y las escrituras dejadas por Homero, Virgilio, la literatura bizantina o los aportes más recientes. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Escribir, hoy prace una cuidadosa experiencia, es un ejercicio cotidiano para estar sincronizado con la fórmula axiomática del idioma. También el arma más elocuente, la más subversiva, la que de modo más explicito desprende la esencia del pensamiento, el fundamento de nuestra capacidad para contar nuestra percepción de la realidad sin ataduras.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/08/26/ciudad-donde-vivo-6828957/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-28:/2009/07/28/poesia-6606881/</id><title>POESIA</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/28/poesia-6606881/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-28T20:53:56+02:00</published><updated>2009-07-28T20:53:56+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;
                   ADAGIO &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Vivimos en la mente &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Wallace Stevens &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Ronda por mi cuarto como un animal &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;con tanta furia &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;que en mi se aloja. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Se vuelve algo que no se puede descifrar &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y se borra &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;como un error más de la cabeza. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Ejercicio &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;que no resuelvo nunca. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;                   ______________________ &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;FLUJO DE INTIMIDAD &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;A tus deseos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sometes mi revuelta. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Impones a tu voluntad mi castigo &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;que no puede evadir. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Tus errores &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;los corriges con mi ceguera &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;al margen de no ser agonía. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Me condenas &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;sin apelación &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;más allá de toda comedia. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;            _________________________ &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;            ULTIMA TARDE &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Repentino ocaso, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;noche de trámite &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y las palabras que buscan acomodo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sirenas de empresas, patrullas y ambulancias. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Las cosas no vistas del agotamiento, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La fatigable laboriosidad. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El estrés &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;producto del descontrol &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y nada de faltar como fanático al bar, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;visto bueno aprobado, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;manifiestas &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;el inventar alguna locura. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Tarde que no regresa &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;indiferencia a un enfrentamiento &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;en el seno del hogar. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;            _______________________ &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;               COSAS DE LA RAZON &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Cuando es fatal que nadie me comprenda &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;mi razón se encoge de infedilidad   &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y destierro a la dulce muchacha rebelde &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;de mi existencia, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;pero vuelve valiéndose de un código amoroso &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y me conduelo &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;sin temor a equivocarme. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;              ________________________ &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;                  ALUSIONES &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Trampa oculta en los senderos de la vida. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Poca oportunidad para aquel tipo gris. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Siempre él te acecha &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y es como si amara sin omisión. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Me la paso actuando como un loco &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;que nunca quise ser. Repto por las calles. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Es tan fácil cambiar de identidad. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Padecer de un dolor curado a medias. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sin eso no tienes nombre. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;           _________________________________ &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;                LADRONES DE SUEÑOS &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Ladridos de perros, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;piques de autos, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;bebidas que despiertan el ánimo, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y gritos de alguna fiesta cercana, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;triste alianza de la noche. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Los vecinos no quieren saber nada de muertos. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;De rencores contra los ladrones del sueño. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/28/poesia-6606881/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-18:/2009/07/18/memoria-del-amor-6540705/</id><title>MEMORIA DEL AMOR</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/18/memoria-del-amor-6540705/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-18T16:43:43+02:00</published><updated>2009-09-08T22:28:20+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;Bajo el mecenazgo de Zenaida Portacarrero apareció en Barcelona, España, hacia 1999 la obra Memoria del amor de Alfredo Saavedra, una edición privada de apenas cien ejemplares. El oficio poético de este autor guatemalteco da como resultado una aventura idílica y del estallido de los sentidos, de un amanuense lúcido que funde a partir de su experiencia particular, una crónica de tono existencial y  emocional, también  una sensibilidad afectiva y experimentaciones del erotismo. 	&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Fue tu condescendencia&lt;br&gt;
en la noche nupcial&lt;br&gt;
con la sombra proyectada&lt;br&gt;
desde esa luz que alumbró tu adecuada posición,&lt;br&gt;
el prodigio de una fiesta&lt;br&gt;
prometida en la sorpresa de tu disponibilidad recreativa,&lt;br&gt;
desbordante en el torrente caudaloso&lt;br&gt;
de mis nervios obstinados de fervor&lt;br&gt;
agradecido y recíproco.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Su pasión tiene que ver con la revelación. La fluida paradoja, el descubrimiento del tálamo como memoria bullente del rapsoda, donde mitos y edenes líricos se van articulando con el hecho íntimo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Así mi sangre se elevó como un árbol&lt;br&gt;
crecido en la fiebre&lt;br&gt;
que hervía en la impaciencia;&lt;br&gt;
la llamarada que extinguiste&lt;br&gt;
con el manantial de tu epitelio,&lt;br&gt;
lluvia acertada sobre&lt;br&gt;
la desesperación en que&lt;br&gt;
agonicé por ti. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La composición poética de Saavedra guarda múltiples significados. Desafiante mantiene la soberbia de los detalles de vivencias profundas en cuyo vacío sentimental la nostalgia y sus ensueños nos llegan crudamente, hace participar al lector en su aventura imaginaria hasta que aparece un universo preñado de un goce retrospectivo-eufórico, el tránsito efusivo, que despierta en el jardín de las delicias  y las turbulentas filiaciones que se proyectan en el universo de las cotidianidades de un visible realidad con furores, ritos y susurrante temblores que quedan sembrado o plasmado en un entorno donde todo no puede llamarse maravilla sin ninguna connotación simbólica. Reflexión que es desgarradora en su transformación interior pero que nos deja una nota agradable en nuestra cabeza por mucho tiempo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Cómo resignarme a tu olvido&lt;br&gt;
si no hubo forma de mencionarte&lt;br&gt;
sin que se levantara de mí&lt;br&gt;
un torbellino remecido sobre&lt;br&gt;
tu temperatura saludable;&lt;br&gt;
la dimensión de tu calor posible&lt;br&gt;
y la salvación comprometida&lt;br&gt;
en la solicitud de tu piedad&lt;br&gt;
para redimir esta obsesión por ti.    &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Las propuestas líricas son permanentes; la valoración del amor, es el explícito reflejo de la memorable condición humana. La cita clandestina, el rompimiento y el dominio denigrante de las limitaciones del entorno. La búsqueda permanente, el altercado, los trámites de la reconciliación, la confidencia constructiva, el descubrimiento de una nueva batalla en el ámbito del sexo. Es en esta revelación, en la labor creativa del poeta, donde descubrimos esa realidad tangible de la que tanto escuchamos a diario: la inefable presencia en el escenario sensual, las imágenes en su extensión y profundidad. Claro está, la enunciación del lenguaje nos hace una captación constructiva de la configuración poética como tal, que no pregona mucho Alfredo Saavedra. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Entonces acepté tu manzana incuestionable&lt;br&gt;
porque quise pervertirme en el&lt;br&gt;
pecado inevitable&lt;br&gt;
de tu fruto pertinente.   &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Por eso encontramos esencial la afirmación, la abierta de las latitudes del amor: el encuentro, las emociones, las circunstancias, el cuadro amoroso en aspectos donde la existencia y el rompimiento se mezclan en una sola fórmula.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Cuando te despojabas de tus joyas&lt;br&gt;
de tus atuendos particulares&lt;br&gt;
tus prendas secretas&lt;br&gt;
y apretabas espacios para que anidara tu holgura&lt;br&gt;
consecuente conmigo,&lt;br&gt;
nos sumergíamos en la evanescencia&lt;br&gt;
de nuestras aguas inauditas,&lt;br&gt;
la delirante extenuación acogida en el reposo&lt;br&gt;
para el sueño apacible de nuestras tentaciones.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En Memoria del amor el autor retrata la evocación como eslabón, la intimidad es más profunda, las reflexiones pertenecen a un espacio abierto que se hacen sentir desde el centro de una composición llena de imaginación, transformada por el hilo conductor que proporciona múltiples sugerencias. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Era así que había obsequio en tu mirada&lt;br&gt;
muy indispensable para el gozo,&lt;br&gt;
evidente en la promesa&lt;br&gt;
de mostrarte con la gracia&lt;br&gt;
del regalo de tu modo.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El amor visto por el poeta fluye por los cauces del gran delta íntimo, se hace indagación estética a cada nueva composición, se permuta con la habilidad que sigue al verso feliz, al hallazgo de la belleza interior. El tejido de palabras es fruto de un discurso claro, es la ocasión para penetrar las grietas del corazón y crear el big bang de la creación que está inserta en un poema que no deja de evolucionar para embrujarnos con sus alcances. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Así que en tu descenso al sueño&lt;br&gt;
despertó la luna de tu desnudez espléndida   &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Alfredo Saavedra, sin duda ya se ha labrado un camino estable en la literatura de Guatemala, su dominio lingüístico, el manejo de elementos psicoanalíticos, míticos,  la enajenación de la historia, lo hacen visualizar como un autor de alto vuelo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/18/memoria-del-amor-6540705/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-12:/2009/07/12/asuntos-internos-6498544/</id><title>ASUNTOS INTERNOS</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/12/asuntos-internos-6498544/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-12T17:35:25+02:00</published><updated>2009-07-12T17:35:25+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;A mi regreso de un viaje por Tunja busqué por los sitios históricos memorias del pasado, casualmente encontré a Plinio Apuleyo Mendoza cerca de la casa en donde vivió don Juan de Castellanos. Mi curiosidad creció por la forma de cuidar el patrimonio cultural y los sitios de interés para el turista. Gilberto Abril Rojas, sus primos Abrahán y Pacho aguardaron en el exterior del Monasterio de Las Clarisas Descalzas donde permaneció el resto de su existencia sor Josefa del Castillo. Había en la edificación objetos de flagelación y en las paredes donde dormía la religiosa pedazos de hojas de papel haciendo las veces de tapiz bajo el dominio de los frisos. Se mantenía el dorado en las decoraciones de lo más rococó como diría el guía. Todo en el mundo tiene su precio, pero me extraña lo barato de la entrada a este monumento. Estoy seguro que muchos visitantes se habrán quedado perplejos al entrar en contacto con dicho lugar; no había esperado algo más precioso que me llamara tan poderosamente la atención y de hecho con los mil argumentos para levantar la ambientación de un texto. De hecho me hicieron transitar mis amigos por otros sitios de gran interés como el Pozo de Donato, la casa del fundador y el templo de los antiguos muiscas donde se realizaban sacrificios al culto pagano. Me temo que los lectores estarán esperando que la hablara del vallenato o la carranga que ya sé que también se escucha con mucha o poca frecuencia y que al conducir un automóvil prestado se deje sentir el son alborotado de la música de los barrios norteamericanos. En el único sitio donde no pagamos para entrar fue en el cerro de San Lorenzo, debimos saltar una verja de hierro fundido, todavía se mantiene la piedra de sacrificio y un sitio más o menos empinado para arrojar a los infieles. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La verdad es que no me honra haber saltado como un maleante este sitio sagrado pero uno no sabe cuando vuelve a pernoctar al lugar y deseaba tener una imagen veraz de dicho escenario donde acudía Aquiminzaque y sus ancestros antes de la penetración cultural española. Somos pocos los que tratamos de alimentar nuestro capital cultural sin imposiciones, ciertos gustos se nos quieren minimizar hoy en día, por una patología ideológica fracasada en el seno de su invención, no estoy de acuerdo con hacer desaparecer nuestras tradiciones y costumbres, menos cuando casos como el de la burocracia partidista venezolana trata de desplazar a la burguesía incipiente que es una minoría, por no denunciar el clan familiar gubernamental que viene amasando una gran fortuna de la cual dudo que al fin de cuentas logre desprenderse de ella para convertirla en bien colectivo. A esto debemos agregar la pugna desmedida por capitalizar el espectro radioeléctrico y televisivo para obligar a todo el mundo a escuchar las estupideces en cadena nacional que un actor único deja plañir sin descanso articulando chistes horrendos con odios viscerales de beatas insensibles. A veces es terrible ver a personas que consideran la actuación de nuestros gobernantes como si fueran productos originales, por ejemplo, no han hojeado el Libro Rojo de Mao, las mañas de Fidel Castro hacen mella en el presidente Chávez desde la usurpación de la vestimenta verde oliva hasta las manifestaciones gestuales: la postura de muchacho peleón es la misma de un malandro acompañado de sus acólitos, pero cuando andan solos el pánico es fruto de su indefensión. Es la postura indeseable del abuso de poder. Muchas veces me han dicho escuálido por no estar totalmente de acuerdo en cada cosa de lo que dice el presidente, pero yo me pregunto que posición asumiría él si bajo los puentes de Caracas pasara un F-111 y rompiera la barrera del sonido una sola vez, seguro mantendría los mismos lloriqueos de cuando el Museo Militar y llamaría a cuanto títere estuviera a su alcance para tolerar la crisis que terminan en curas de sueños.&lt;br&gt;
&lt;img src="http://pwp.007mundo.com/fdrojas/Ciudades/Tunja.jpg" alt="Imagen" title="null"&gt;&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;No voy a dedicar más líneas en quien no lo merece en materia literaria, de pronto mandan a clausurar el Internet como sucedió con la confesión particular de Poleo que causó desmayos en los retratos de Velásquez que se pueden levantar en las sesiones de la Asamblea Nacional, otro bodrio que acabó con una herencia bolivariana por un cliché isleño. En la ciudad donde llevó varias décadas viviendo los monumentos históricos no tienen un asidero particular, la Casa Mariño fue rescatada por un hijo victoriano cuando fue ministro de cultura, pero la iglesia Matriz en cada gobierno recibe el mismo tratamiento desidia y más desidia, hotel de indigentes y baño público de grandes y chicos. Los que me conocen desde niño siempre han sabido que soy un fiel seguidor de las ideas de izquierda y me llevé tremenda decepción cuando consideraba que los militares del gobierno harían una buena administración en el mundo civil, pero pararon en el mismo caso de la cuarta república que tanto repudian y zapatean como si su formación no naciera de la misma. Lo cierto es que la ciudad es un libro abierto en toda su geografía pero el cronista se dedica a coquetear con los gobernantes locales de turno y a cambiar de color según la ocasión, pero ni lleva una documentación a la usanza de los cronistas de Indias, incluso en pocas oportunidades ha salido a defender edificaciones como la plaza de toros local, la misma iglesia durante su gobierno fue insultada por un centro comercial que está casi al mismo nivel del pararrayos. También confieso que algunas veces la torpeza de los gobernantes locales ha sido tan aberrante que hasta posesiones de la comunidad han sido usurpadas como la casa de la familia Blank cuando fue saqueada por el alcalde, el mármol de Carrara de la plaza Ribas que fue a parar a un garage de un mandatario de La Victoria por no citar lo hecho por Luís Blanco cuando abandonó el Palacio Campo Elías. Todos tenemos gustos o inclinaciones hacia nuestras figuras heroicas con o sin los errores que pudieran haber cometido. Hace poco recordaba la felonía de los talismanes cuando destruyeron los budas gigantes, las esculturas de Botero destruidas por los guerrilleros, el cuadro de Bolívar dañado en La Casona por los golpistas, los monumentos de Colón dañados por los partidarios de la roja rojita y tantas cosas absurdas más. No entiendo todavía por que se nos hace aparentar odio hacia asuntos que sabemos son de bien colectivo o común. Tal vez cuando las personas que están estudiando en las misiones del gobierno entren en razón y la fantasía le de paso a la realidad entiendan la verdad de lo que acontece, asumiendo el hecho de crear conciencia y una visión distintas hacia nuestro patrimonio histórico, tal cual como lo ha dicho alguien, apelando a los cronistas comunitarios.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/12/asuntos-internos-6498544/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-08:/2009/07/08/vision-integral-sobre-la-novela-la-segunda-sangre-6473539/</id><title>VISION INTEGRAL SOBRE LA NOVELA "LA SEGUNDA SANGRE"</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/08/vision-integral-sobre-la-novela-la-segunda-sangre-6473539/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-08T18:18:25+02:00</published><updated>2009-07-08T18:18:25+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;La novela La Segunda Sangre trata de dar a conocer un momento de gran interés para la literatura colombiana y la historia en particular, la opera prima de Gilberto Abril Rojas tardó una década de investigaciones para luego dar un vuelco al tratar de darle forma de texto narrativo. Situación que lograría gracias a la cooperación de Ulises Rojas quien tuvo una amistad bien formada con su paisano boyacense, el cual en incontable tertulias hizo despertar en el periodista que había en Gilberto Abril Rojas el gusanillo de un relato ambicioso que transcendiera más allá de las fronteras del Departamento de Boyacá, claro está, por la proyección de este personaje. En El Cacique de Turmequé y su época, el académico Ulises Rojas plantea el sentido mítico del personaje Diego de Torres. Este joven mestizo impuso sus derechos a suceder a través de las leyes de la tradición indígena de su tiempo, tratando con esto de que vale más luchar por lo que se tiene fe y donde impera la razón por encima de la confabulación y la maldad de quienes orientaban la administración de justicia en los tiempos de Felipe II en la América penetrada por las costumbres e instituciones españolas. En la Real Audiencia “la justicia es cosa tan soberana y excelente que ninguno de ellos la quería ver por su casa” (1). Al referirse a Diego de Torres, en su obra biográfica El Cacique de Turmequé y su época, escribe Ulises Rojas: &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“Era Diego de Torres un mestizo, hijo de la hermana mayor del Cacique de Turmequé llamada Catalina de Moyachoque y del conquistador Juan de Torres, quien después de servir al Emperador Carlos V en la casa real y en las campañas de Italia por varios años, vino a las Indias y entró al descubrimiento del Nuevo Reino de Granada con el Adelantado don Gonzalo Jiménez de Quesada (…)&lt;br&gt;
Pasó su infancia y su adolescencia en casa de sus padres en Tunja. Su madre le enseñó el idioma de sus antepasados, y su padre, al cumplir los ochos años, lo puso en la escuela para mestizos hijos de españoles que tenía en su casa Diego del Águila” (2).&lt;br&gt;
En La Segunda Sangre, sólo no se aborda la vida del Cacique de Turmequé, allí el otro personaje que lleva la batuta de la acción es Felipe II, el mito de éste también es tratado en esta novela y pasa a formar parte de una fuerza primaria en ese entrecruzamiento de la existencia de ambos seres reales, se trata más bien de una línea convergente donde se encuentran dos hombres con principios y pensamientos indistintos pero que comparten la misma actitud ante la injusticia impartida por quienes tienen el sagrado deber de hacer cumplir la justicia. La confabulación, encarnada en la oposición de los Oidores Andrés Cortés de Meza, Antonio de Cetina, Juan Rodríguez de Mora y Francisco de Auncibay, condenan a Diego de Torres a una carrera permanente signada por el exilio forzado y al destierro final. Esta visión de ser miembro de una familia indígena-española va más allá de los fundamentos concebidos por Gilberto Abril Rojas en su novela, ya que él está sobre todo interesado en el final del Cacique de Turmequé en la sociedad corrupta de la época colonial. De acuerdo con Gilberto Abril Rojas, al enfrentar a las autoridades de su época, Diego de Torres y su vida como ciudadano común y corriente se va a encontrar que no puede escapar a la tiranía de las instituciones españolas en suelo americano y encontrar alivio a cada una de sus desgracias. Gilberto Abril Rojas es también escéptico en cuanto a los beneficios del mismo rey Felipe II en aquella sociedad cerrada y a los intereses de los dueños de la situación de esta parte del imperio que no aceptaban del todo la oposición del Cacique de Turmequé; pero también rechaza el yugo de una sociedad minoritaria que tiene como una salida el dominio de las instituciones garantes de los derechos del hombre, muy a pesar del dominio de poder del Real Consejo de Indias.&lt;br&gt;
Al emplear deliberadamente el término “segunda sangre” en lugar de otro más metafórico Abril Rojas escoge un concepto más vinculante de la herencia que nos legó el mestizaje. El Nuevo Reino de Granada de entonces y ese circo español en que se mueven los personajes simbolizan la penetración cultural de una cultura a otra con todo sus defectos y arbitrariedades, del Jardín de las Delicias descripto por Colón, no va a quedar una estampa, las costumbres de los primeros pobladores anteriores al encuentro de los dos mundos no quedará sino el dominio anacrónico y el imperio de la fuerza, instaurada a los largo del norte de México hasta el sur del Imperio Inca. La descripción que él hace de la violencia sirve como apología de la injusticia accidentada en el interior como en el exterior del Nuevo Reino de Granada. Aunque el Cacique de Turmequé, Diego de Torres, se inspira en los agravios cometidos por los emisarios de los oidores y la poca suerte de las tribus chibchas que tienen que soportar una especie de esclavitud declarada, podemos apreciar la existencia de una forma de negación tímida de aquellos pobladores que se dejaron dominar abiertamente. Una de esas estampas plagada de violencia la podemos encontrar cuando una comisión va en búsqueda del Cacique de Turmequé y cometen toda suerte de vilipendio en sus cercados. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“Luisillo golpeaba al mozo que momentos antes había embestido a Diego Martín, lo arrastra por los cabellos y de cuando en vez le propina alguna patada, a ratos el mozo golpea, pero sin fuerzas. El mozo mira la mano de Lusillo que lo sujeta fuertemente, la doncella deja escapar una alarido y llora, un río moribundo hace pequeños surcos en su rostro” (3). &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Aunque en el Memorial de Agravios de Diego de Torres se da una relación detallada sobre los males que aquejan a los naturales, realmente no se implementa un correctivo sólido para acabar con el flagelo de los males en contra de los indígenas. Es claro que este monumento a la desidia y el abandono puesto en práctica de este lado del mundo se pusiera por encima de la Política Indiana de Juan de Solórzano y Pereira, además de las Cédulas Reales consignadas por el Real Consejo de Indias, pero esto no deja de ser un reflejo inequívoco que se basa en los atropellos cometidos por los miembros de la Real Audiencia. Pero también es real y patético el aislamiento del Nuevo Reino de Granada con el viejo continente, así como el mensaje dramático al final de La Segunda Sangre la llegada de un decreto, luego, de 38 años de muerto Diego de Torres y después de que pasaran dos reinados para que se le entregara a la viuda la aprobación de la encomienda de Soracá, este triunfo es simbólico de los agravios que sufrió en carne propia el Rumerqueteba. En La Segunda Sangre, los mitos eternos y las tradiciones anacrónicas no pueden resolver el problema de la injusticia propagada en esta parte de América.&lt;br&gt;
Aunque la palabra agravio tiene un hondo significado en la novela, en general puede decirse que siempre implica un sentimiento subjetivo de tiranía y yugo dominante. En la obra de Gilberto Abril Rojas la injusticia ha sido un tema esencial, y aunque tiene una importancia capital, en La Segunda Sangre aparece, por ejemplo, algo parecido en Los Cortejos del Diablo, en que la vida de los miembros del Santo Oficio penden la dictadura religiosa para mostrar el oscurantismo de la iglesia tomando como excusa la fe y sus principios o en Las Pezuñas del Diablo de Alfonso Bonilla-Naar, donde el inquisidor Juan Mayorga es la personificación de la injusticia.&lt;br&gt;
La primera tentativa de Diego de Torres de pasar por encima de los garantes de la justicia se realiza al comienzo de la novela La Segunda Sangre como un síntoma de oposición de la Real Audiencia. Durante su primer viaje, el cual estuvo lleno de muchas dificultades, el Cacique de Turmequé llega a Santiago de La Habana y posteriormente zarpa rumbo a España, pero sufre un accidente la embarcación y naufraga a la altura de las islas Bermudas, siendo arrojado a Haití, perdiendo su hacienda y logrando cruzar hasta la isla La Española, permaneciendo en Santo Domingo hasta que pudo salir para España; esto es, en cierto modo, una señal de mal agüero de lo que le ocurriría en la corte, pasando estrecheces y malos ratos, ocasionada por la confabulación de los enemigos del otro lado del continente, esto es resultado de la solidaridad entre los miembros de la Real Audiencia del Nuevo reino de Granada y los del Real Consejo de Indias. Pero ya que las maldades y miserias humanas trascienden todas las épocas y situaciones humanas, es también resultado de las pretensiones particulares como de la ambición de los gobernantes. Por lo tanto, Gilberto Abril Rojas, como antes que él Ulises Rojas lo hiciera, presenta valores del siglo XVI en su relación con la vida novelesca de Diego de Torres.&lt;br&gt;
Un ejemplo de actitudes de la época que aparecen representadas en La Segunda Sangre y pueden encontrarse con la contradicción de ciertos valores como la barbarie y los papeles respectivos de hombres en las relaciones de poder. El poder es presentado como un mecanismo absoluto. Un ejemplo particular: la desesperada búsqueda a que es sometido Diego de Torres por parte de los oidores: &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“Los naturales aborrecen la vida nueva de Tunja. Su esclavitud perenne, las nuevas costumbres que lo separan del resto de sus creencias, la falta de misericordia, las larguísimas faenas a trabajos forzosos bajo un frío inclemente y los castigos de los alguaciles y calpixques” (4) &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Otro ejemplo del dominio impuesto por el poder con que Gilberto Abril Rojas presenta las cualidades agraviosas de los emisarios de la Real Audiencia aparece en el Capítulo I. Ya he mencionado la falta de compasión por parte de los perros de caza de los oidores, sobre esto muchos novelistas que tratan la novela histórica se ponen a recrear este tipo de situaciones, la experiencia no es desviarse de la materia meramente literaria para caer en un espacio netamente panfletario, la idea no es otra que darle un tratamiento que raye casi en la leyenda. De acuerdo a Fernando Ayala Poveda, la novela histórica “es estética y es leyenda, y como novela e historia profundiza en una sensibilidad, un mundo y unos personajes que sólo se sirven a sí mismos y no les sirven a ningún otro concepto” (5).&lt;br&gt;
El sentido contemporáneo de la lucha de clase aparece capturado en el tratamiento de los desvalidos con los poderosos. En muchos casos se revela en la agresividad de los más fuertes frente a la impotencia del dominado. Una muestra de esto es la frustrada relación servil entre la indiada y las tropas españolas, quienes invadían y tomaban por asalto las aldeas. Impacientes por encontrar un líder que los oriente y los encamine, ellos consideran a Diego de Torres ese elegido, pero ven que todo resulta lo contrario porque el Cacique de Turmequé se queda en la corte española, luego de su segundo viaje hasta el día de su muerte. Por eso manifiesta el autor: &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“El Cacique de Turmequé se dedicó a guardar silencio en casi todo el trayecto del nuevo viaje rumbo a la corte. El Señor de las Honduras de Turmequé imaginaba la maravillosa fortaleza, ya por lo que le habían dicho se había hecho una idea de cómo era realmente, ni los grandes templos de los reinos chibchas lo igualaban” (6). &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En la novela La Segunda Sangre se cuentan también los últimos quince días en la existencia de Felipe II, desde su recaída hasta su llegada a El escorial. Esto le sirve a Gilberto Abril Rojas como pretexto para narrar algunos aspectos relacionados con este monarca español que nunca conoció los campos de batalla como su padre Carlos V. Allí descubrimos el lado humano de Felipe II, quien hace algunos saltos atrás en el tiempo para darnos muchas facetas de su existencia, desde su vida amorosa hasta los conflictos que se encadenan y se suceden en las otras posesiones del reino. Las situaciones más insignificantes cobran un perfil extraordinario al desarrollarlas Gilberto Abril Rojas para mostrar esas cosas oscuras de un hombre que casi llega a dominar el mundo. Sus matrimonios fueron muy comentados en su época, las desavenencias con Antonio Pérez y la princesa de Éboli, la traición de su hijo Carlos, la amistad con Diego de Torres levanta otro caso digno de tratar, porque el Cacique de Turmequé llegó a trabajar en las caballerizas reales.&lt;br&gt;
Aunque las fatalidades y las tramas enrevesadas no son las últimas causas de las desgracias de los personajes, cada quien parece estar sometido a un signo fatalista que cae sobre ellos en forma casi permanente. De allí podemos decir que Felipe II envía a su medio hermano Juan de Austria a una muerte casi segura; el personaje más malo de la obra Luisillo trata de hacer todo lo posible para acabar con la existencia del Cacique de Turmequé, pero siempre encuentra un obstáculo que se lo impide; Diego de Torres se encuentra con un naufragio y al tratar de volver al Nuevo Reino de Granada se le hace complicado salir de San Lucar de Barrameda, la esposa de Diego de Torres pasa penurias en el curso de su matrimonio con él; el rey Felipe II en pleno uso de sus facultades mentales es asaltado por la gota y ésta es la causante de su muerte. Nos encontramos con toda una galería de fatalidades inusuales, que no son meras fantasías del autor, sino que son hechos que se llevaron a cabo en la realidad y fueron reconstruidos.&lt;br&gt;
Ni el rey Felipe II con todo su poder, ni Diego de Torres con el apoyo de la indiada no pueden lograr sus metas, ya que todavía en los momentos estelares de la vida, la violencia y la injusticia prevalecen por encima de sus destinos. El rey Felipe II, con todo y su dominio, no logra tener el amor de la princesa de Éboli. Diego de Torres no logra obtener en vida la encomienda de Turmequé, a pesar de sus continuas intervenciones por lograrlo de una manera legal basada en las leyes.&lt;br&gt;
En los casi seis capítulos, la lucha por obtener lo que se le interpone a ambos dan un bosquejo de esa injusticia suprema que se presenta, tanto, que ni el hilo de la ficción podía transgredir dicha situación. La inclusión de los personajes que pertenecen a la Real Audiencia, el Visitador Juan Bautista de Monzón, Lope Díez de Armendáriz, nos brindan un cuadro real de los personajes de la época.&lt;br&gt;
Gilberto Abril Rojas orienta toda la novela con un panorama sencillo donde la imagen es una especie de elemento primordial y nos presenta a las ciudades, poblados y aldeas con una técnica propia que se puede tratar como una visualización cinética cuando funde elementos conexos con cosas naturales. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“Los moradores de las aldeas al lado de las fogatas conversaban y todo el ruido, instrumentos musicales, susurros, tonadas antiguas, risas, se regaban por todas partes, llegaba a las mansiones de los encomenderos, mejores que los peores, y con imitaciones de pájaros y otros animales frente a los bohíos, en el patio enorme de la población” (7). &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Aunque la muerte no es un escape de ningún personaje presentado en el libro como valor positivo. Esta visión de más dramática y trascendente del destino manifiesto corresponde a la visión de Gilberto Abril Rojas y su manera de transformar este momento en una interpolación fantasiosa con su literatura. La creación de La Segunda Sangre contiene la clave de su realismo lleno de magia, y de las restricciones del tiempo lineal que se encuentra en algunos de sus relatos iniciales.&lt;br&gt;
El cambio también se nota en la libertad con que trata el tema del amor. Las escenas de los encuentros fortuitos en esta novela son más sensuales que en los cuentos. Aquí los amores de Felipe II tienen mayor espacio, y la actitud general frente al amor a lo largo de todo el libro es una sobriedad y figuración, si se le compara con obras de otros autores y más directamente como en novelas de Fernando Soto Aparicio, Próspero Morales Pradilla y Germán Espinosa. Aunque los amores de los personajes de la novela son destacados de una forma distinta, él expresa una visión más ampliada sobre la realidad; en Felipe II se hace más referencia por la cantidad de mujeres con las cuales contrajo matrimonio dicho monarca español. Las escenas idílicas, aún cuando pueden parecer incipientes, resultan distintas cuando son presentadas de una manera directa por Abril Rojas: &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“Era que no había podido consumir el matrimonio: ella se quejaba ante su padre y el asunto resultó embarazoso para ambos, era cierto lo de mi desvío. Ella estaba tan ilusionada con la vida que el destino le depararía luego de la boda, y jamás pensó que su presencia real me atrajo tan escasamente” (8). &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Para un contraste con el tono de esta escena es posible compararla con las escenas de amor entre las relaciones que se presentan escasamente entre Diego de Torres y doña Juana. Estas escenas son mucho más detalladas, también revelan un espacio mayor al valerse del humor para desarrollarlas.&lt;br&gt;
En todo caso el autor salta por encima de las posibilidades de una descripción literal para alcanzar una estilización modesta que engloba una situación maravillosa partiendo de pequeñeces. Aunque en los seis capítulos de esta novela se ha tratado detallar cada situación vivida por Felipe II y Diego de Torres, la estilización encierra una ceremonia fascinante de la escritura. En la novela que está subdividida en ciento un subcapítulos podemos encontrar obras dentro de la obra como el diario, la técnica epistolar y el Memorial de Agravios; en cada segmento se va incluyendo un espacio novelesco que se distribuye de acuerdo a la posición y situación en donde se encuentra cada personaje; el autor juega por eso con el tiempo de una manera infalible, lo mismo nos conduce hacia el Nuevo Reino de Granada como a los parajes exóticos españoles; de los monasterios a los campos majestuosos colombianos; las ceremonias religiosas tienen su contraparte con la fiesta de Huan, la misma es descripta con todo lujo de detalles y nos remite con todo su colorido a la época colonial en toda su extensión. Por eso, la tarea de Gilberto Abril Rojas no fue nada fácil para lograr contar durante casi quinientas páginas una obra monumental que no se ha hecho sencilla en convertirse en una obra más asequible al público lector. Cuando Diego de Torres llega a realizar cada viaje se encuentra el lector con la visión fantástica de los viajes peligrosos y lleno de situaciones complicadas. Ante la fatalidad el Cacique de Turmequé encuentra una salida salomónica, cuando su mundo armonioso se ve hecho pedazos; la muerte de Luisillo, el personaje más sanguinario de la novela crea en Diego de Torres un aire de indiferencia, pero en los otros personajes una actitud placentera por la desaparición extraordinaria del cazador de hombres.&lt;br&gt;
Aunque Diego de Torres encuentra un gran aliado en Felipe II, esto no resuelve la situación del cacique, ni siquiera el Visitador Juan Bautista de Monzón. A este lo enredan en una trama de envidias y trampas que lo llevan a ser torturado por los amos de la situación en el Nuevo reino de Granada, es encarcelado, el matrimonio de su hijo es cuestionado por los pretendientes de la mujer más ambicionada por los hombres del momento por su cuantiosa dote; este Visitador no posee el poder suficiente para anular su posterior cesantía de su cargo por la fuerza. El talento del anciano proveniente de España con altos poderes, no pudo cumplir con la encomienda que le fijó el rey Felipe II, fue víctima de los enemigos del Cacique, quienes lo sacaron por la fuerza de su casa, este allanamiento también es reflejado en la novela y en la biografía elaborada por el historiador Ulises Rojas, haciendo referencia a El Carnero de Rodríguez Freyre.&lt;br&gt;
Con la llegada de Diego de Torres de España se llevó a cabo un enorme revuelo que hasta creó una leyenda de posible alzamiento de las tribus del reino; esto causó malestar entre los encomenderos, fiscales, clérigos y oidores comenzando una carrera que daría como resultado el aislamiento de Diego de Torres del Nuevo Reino de Granada, allí comenzaría a elaborar el célebre Memorial de Agravios, documento donde se denuncian los atropellos de los enviados del rey. A pesar de esto, todo indica que este documento fue archivado y no se le dio el efecto que muchos esperaban, la situación se mantuvo igual, salvo algunos casos. Diego de Torres es absuelto de su cargo porque Juan Prieto de Orellana tuvo mucho más poder que el Visitador Monzón para poner orden en esta parte de las posesiones españolas, esto se muestra en los juicios por separados que se realizaron y que resultaron como se había estipulado, los culpables pagaron su deuda con la ley. Aunque esta obra nos presenta este desenlace, no es lo que podemos llamar un final feliz, porque todavía la situación del Cacique de Turmequé no se resuelve, y en España con todo y su cargo en las caballerizas, sufre hasta el último de sus días de penurias y tuvo que pedir auxilio del rey en muchas oportunidades. La miseria padecida por Diego de Torres por un lado y por el otro Felipe II, quien murió de una forma muy triste, padecieron en un retiro particular: el rey debió retirarse a reflexionar dentro de sí mismo para recapitular sobre sus pasos por la vida; el Cacique de Turmequé debió hacer lo mismo en la ruina, siendo un noble de la cultura chibcha. Una superior comprensión de estos desenlaces tan extraños es inducida por el destino que entrecruzan ambos personajes.&lt;br&gt;
El encuentro del Cacique de Turmequé con Felipe II estuvo lleno de esa expectativa llena de fantasía que lo hacía imaginar aquel palacio real como algo fuera de este mundo. En su imaginación no debió estar nunca el encuentro entre ambos personajes reales de castas distintas, de esa segunda sangre que guardaba cada uno por su lado. Felipe II la alemana y Diego de Torres la mestiza. La bondad del rey Felipe II tiene su cometido cuando auxilia a los súbditos, pero esto que llega a sufrir el Cacique de Turmequé se desfigura con la ayuda que se le niega más adelante y que lo conduce a sufrir las malas cosas de la vida.&lt;br&gt;
Esta novela de la cual se ha tratado de dar una visión generalizada representa un intento por rescatar del olvido a este hombre que luchó toda la vida por sus derechos, lo que simboliza ha sido tratado de ser visualizado por Gilberto Abril Rojas, el efecto destructor de aquellas instituciones del pasado y las trampas sobre la conciencia del hombre; la fragmentaria y mortal naturaleza de su vida resulta dramatizada por esa constante lucha de la memoria, el perpetuo efecto de inmortalizar y dar sentido a su problemática existencia. El hecho que este personaje aparezca en El Carnero y en las Elegías de Ilustres Varones de Juan de Castellanos habla de la importancia de este hombre del siglo XVI.&lt;br&gt;
La Segunda Sangre es una obra que debería ser revisada y ser sometida a muchos trabajos de investigación para darle el puesto que se merece en la literatura de habla hispana. Esta versión de novela histórica debe sufrir el mismo perfil crítico de otras novelas continentales que han sido sometidas a estudio en forma continua y por tal efecto llevada a las escuelas para tener una perspectiva de una obra literaria con la inclusión de un personaje muy interesante de nuestra historia latinoamericana, si no ha sido colocado en el sitial que se merece se debe al poco interés por parte de los investigadores especializados de darle unas cuartillas en sus trabajos.&lt;br&gt;
Con esto podemos concluir que Gilberto Abril Rojas ha creado de la vida de Felipe II y Diego de Torres una fábula que recrea su propio espacio dentro de la obra totalizadora. Ella está llamada a escapar de la destrucción del tiempo.&lt;br&gt;
Como en las mejores novelas del género, La Segunda Sangre nos deja con un documento artístico que, como lo había establecido líneas atrás, contiene una afirmación final de la narrativa y por lo tanto de la literatura en un fundido histórico.&lt;br&gt;
El pasaje de la injustita constantemente aísla al individuo de su tiempo, los acontecimientos, pensamientos y sentimientos de los demás, arrancándole un sentido de inmortalidad. Este sometimiento a la nada sólo recuerda momentos misteriosos de ese alguien; la subjetividad de sus actitudes son limitadas por sus persecuciones. Cuando Abril Rojas dice que “Diego de Torres es un personaje esencial de nuestra historia”, quiere decir que a través de la desgracia sufrida por el Cacique de Turmequé, él pudo haberse erguido en un luchador social de su época a tiempo completo. Es claro que este elemento no asumido por Diego de Torres pudo haber cambiado la historia de haberse declarado en rebelión y convertirse en el líder de toda la población indígena, pero si el estar al margen no le ganó un espacio limitado, si le creó un rincón significativo para la inmortalidad en la vida literaria. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Notas: &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;1.- ROJAS, Ulises. El cacique de Turmequé y su época. Tunja, Colombia. Imprenta Departamental de Boyacá. 1965. p. 3.&lt;br&gt;
2.- Ibid., 7-8.&lt;br&gt;
3.- ABRIL ROJAS, Gilberto. La segunda sangre. Editorial Berkana. Segunda edición. La Victoria. Venezuela. 1988 p. 10.&lt;br&gt;
4.- Ibid., p. 22.&lt;br&gt;
5.- AYALA POVEDA, Fernando. Manual de literatura colombiana. Editorial Panamericana. Bogotá, D. C., Colombia. 2002. p. 262.&lt;br&gt;
6.- La segunda sangre. P. 73.&lt;br&gt;
7.- Ibid., p. 44.&lt;br&gt;
8.- Ibid., p. 53&lt;br&gt;
___________________&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Ponencia presentada&lt;br&gt;
en el IX Congreso Binacional de Español y Literatura&lt;br&gt;
y en el IV Congreso Internacional de Literatura 2002&lt;br&gt;
en el Teatro Jáuregui de la Universidad de Pamplona, Norte de Santander&lt;br&gt;
Colombia
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/08/vision-integral-sobre-la-novela-la-segunda-sangre-6473539/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-07:/2009/07/07/eddy-rafael-perez-y-la-poesia-6468279/</id><title>EDDY RAFAEL PEREZ Y LA POESÍA</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/07/eddy-rafael-perez-y-la-poesia-6468279/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-07T20:54:56+02:00</published><updated>2009-07-07T20:54:56+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;Eddy Rafael Pérez es un gran aspirante al Premio Nacional de Literatura y del album de los mejores poetas del país, ha visto el esplendor de la Mérida cosmopolita durante la lucha armada cuando fue asiento de grandes intelectuales del sur de América como Ángel Rama, Marta Traba y de nuestro país; trabajó en una obra muy peculiar y en cada creación se dedica a lograr un poema repleto de perfecciones, porque él sabe, como el desaparecido humanista caroreño Luís Beltrán Guerrero, que cualquier escritor es recordado siempre por una composición en especial, además, su genio es suficiente para concebir un tema específico y de convertir alguna experiencia en fábula lírica.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Siempre ha estado al margen de compromisos que genera la política oficial, a pesar de ser un eterno invitado a La Habana y otros países caribeños progresistas donde ha llevado el legado de su obra a encuentros internacionales, podemos manifestar que no sacó provechó de su posición como docente, de la que sólo le encantó la formación de nuevos literatos y la educación de elementos apropiados para transmitir su ideario intelectual. Además del ejercicio de profesor universitario es editor, promotor cultural y oficiante de talleres literarios, donde ha dejado su huella perenne y el aporte de lo que ha aprendido en esta experiencia gratificante. Disfruta cada lectura de la poesía latinoamericana. El mataforismo claudeliano de Lautremont y el arrebato dialéctico de Roque Dalton, sus visiones clandestinas, le llamaron la atención paralelamente. Experimentó en distintas corrientes de la literatura le moldearon una forma de aprehender la realidad hasta que descubrió su manera particular de escribir y limpiar de una manera nítida su estilo, el cual lo ha hecho un clásico nuestro, en muchas cosas se adelantó al Grupo Tráfico y al Guaire, a quien sin duda alguna legó la traducción de la cotidianidad y recibió el visto bueno de Julio E. Miranda.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;No consideró la poesía comprometida, pero tomó aliento en el humor negro  y la razón evocativa. Sus obras forman parte de un hallazgo artístico y mejor aun, de una formidable capacidad ling[uística. Su labor poética comienza con Me siento como un pájaro con alas cortadas preso en jaula de barrotes (Ediciones del Consejo de Publicaciones, Universidad de Los Andes, Mérida, 1978), Antología dispersa de la poesía venezolana (Secretaría Ejecutiva del Convenio Cultural "Andrés Bello". Cuadernos Culturales Andinos, Bogotá, 1981), es un trabajo único y extraordinario que le llevó cierto tiempo de rigor e investigación; Yo quisiera que me escribieran una carta desde cualquier lugar del mundo (Cuadernos del Solar, Ediciones del Instituto Municipal de la Cultura, Mérida, 1983); Sólo abro esta boca para tomar agua y comer de algunos frutos que abundan en estos campos, obtuvo el premio de poesía promovido por la Asociación de Profesores de la Universidad de Mérida, estado Mérida y además se hizo acreedor del Concurso Nacional de Poesía "José Ramón del Valle Laveaux" en 1987 en Ciudad Bolívar. Su primer poemario consta de ejercicios poéticos de relevantes facturas estilística que se solidifican en sus trabajos posteriores hasta llegar a un insuperable poema dedicado a Li Po, el estilo es sencillo, viable y como se puede apreciar, es portador de una integridad poética grandiosa sin la mancha de elementos retóricos.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Toda su obra corresponde a un ciclo que no se cierra y el cual perdura con su valioso aporte a la poesía venezolana. En sus perfectas elaboraciones el lenguaje es explotado hasta su última vertiente. Eddy Rafael Pérez ha dado un gran ejemplo de fundamento creador, que ha sido profundizado con un juicio nítido y bastante amplio. Libro a libro, va entregando y codificando los distintos elementos de una labor creadora sostenida.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Eddy Rafael Pérez nació en El Tocuyo, capital del municipio Morán, estado Lara en 1949 y no como lo ubica la desaparecida investigadora Elena Vera en Yaracuy. Se radicó en Mérida hasta el presente. Juandemaro Querales, que es un connotado ensayista e investigador literario, lo considera uno de los grandes poetas de su generación.    &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/07/eddy-rafael-perez-y-la-poesia-6468279/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-07:/2009/07/07/william-villanueva-mi-sed-continua-6468259/</id><title>WILLIAM VILLANUEVA: MI SED CONTINUA</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/07/william-villanueva-mi-sed-continua-6468259/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-07T20:51:39+02:00</published><updated>2009-07-07T20:51:39+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;El ejercicio y los resultados de los talleres literarios son, indudablemente, de una materia importante dentro del oficio poético en Carora. Incluso a nivel del escenario nacional con la participación de entes públicos estos conglomerados de participación son muy populares, de acuerdo a la opinión de Luís Alberto Crespo, llevan en sus aulas los más serios fundamentos de la creación. Ante el sueño del trabajo poético en el municipio Torres, con escasas excepciones, los poetas caroreños se reunían en la Casa de la Cultura, pero posteriormente Juandemaro Querales asumió el hecho para trazar la misión de dar una oferta más completa a la labor tallerística, dando vida a un proyecto dentro del ateneo, colocando en la visión de esta obra el principio de libertad de expresión y a las perspectivas de las tendencias sin imposiciones.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La poesía caroreña tiene, a manera académica, la tendencia a bifucarse en dos vertientes bien definidas: una que trata de orientarse a los elementos formales y en forma directa a las manifestaciones técnicas de la poética. Por otra parte, se aprecia una sensibilidad creadora orientada antes que nada por la experiencia de las lecturas investigadas y por tanto, moldeada por el juicio crítico y la discusión de las corrientes de pensamiento recientes, aunque articulado a esto se presente un rasgo formativo fundamental y una orientación pedagógica no muy comunes. Entre un grupo de personas que han hecho efectiva su presencia en los talleres están Rafael Villanueva, Solhildemar Querales, Leonardo Pereira Meléndez, Nayarit, William Villanueva, entre otros. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Esto nos sirve para poder ubicar el ámbito en que se da la labor creadora de William Villanueva. Encontramos en su oficio de la palabra un recorrido por el mundo de las revelaciones en su poemario Mi sed continua. Es un caso atípico el de este poeta a tiempo completo, donde en esta colección de poemas logra composiciones acertadas, se espera después de un largo receso los libros donde pueda ratificar sus cualidades con el universo lírico.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Mi sed continua, llega a la luz pública a partir de hallazgos rescatados de lo aprehendido en el entorno, semblanzas que al ser abordadas por la creatividad de William Villanueva rescatan del cementerio de la memoria los vestigios de un paisaje visto desde la visión de lo renovado y la esencia de los sueños en la realidad inmediata. Aquí cobra vida Alí Primera, Neruda, Chío y los fantasmas de la existencia. El edén Aregue es un ambiente sin historia. Toda revelación de la vida cotidiana se vislumbra en ese paisaje lleno de xerófilas, sumergidos en la revuelta de los cambios profundos mientras el tiempo ciñe su dictadura y sobre cada ser cae la niebla de la nostalgia. Vestigio final que es onda de una "oscura realidad" que "estrena sus cadáveres". &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Estos poemas son un modo de manifestar a través de la palabra los detalles que hay en el entorno y esa aridez que persiste en el proceso de la vida. Muchas situaciones ínfimas resucitan de la evocación del poeta: la novia que lo amó, el cantante que fue su inspiración rebelde y las vivencias que le animaron a especular sobre un verso feliz. Apenas sobreviven las memorias perdurables dentro de esa orquesta que hace sonar el recuerdo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;William Villanueva vive en Aregue, incursiona en el espectro radial y es el cronista silente de ese rincón del municipio Torres. Como todo trabajador social  no ha recibido los beneficios de la burocracia y hasta su puesto como secretario de cámara lo perdió. Pero de su transitar por la cultura le ha quedado el ejercicio permanente de la vena de juglar, de allí nació la creación de esos veinticuatro poemas que conforman su primera publicación, dada a conocer por Editorial Berkana en 1999. Pero su voz sigue soñando con trazos más ambiciosos. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Los poemas que forman parte de dicha colección son el producto cuidadoso y selectivo de lo alcanzado en los talleres de poesía dictados por el insigne poeta Tito Núñez Silva, el magistral rapsoda Eddy Rafael Pèrez  y el virtuoso Juandemaro Querales en el Ateneo de Carora  "Guillermo Morón".
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/07/william-villanueva-mi-sed-continua-6468259/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-07:/2009/07/07/modelo-para-armar-practica-poetica-6468214/</id><title>MODELO PARA ARMAR: PRACTICA POETICA</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/07/modelo-para-armar-practica-poetica-6468214/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-07T20:45:32+02:00</published><updated>2009-07-07T20:45:32+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;
Aunque en su libro de ensayo Leonardo Pereira Meléndez manifiesta: “Particularmente a mí no me gustan los poemas largos. La pasión y el placer se pierden y el deseo desaparece por completo”, considerar esta alternativa no estaría ajustada a la realidad, los poemas largos forman parte de una ruta que lo conducen abiertamente hacia composiciones extensas y hasta el género en prosa, con cierta capacidad emotiva y expresiva con basamentos propiamente lingüístico y sensibilidad estética.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En su breve tránsito por el campo literario, la poesía ha sido su plato fuerte, durante mucho tiempo como oficiante de la palabra ha estado fascinado con el género, evolucionando hacia planos más ambiciosos a entablar amistad con Eddy Rafael Pérez, el cual parece despertar en Pereira Meléndez ese genio que estaba oculto en sus entrañas, el cual broto para romper las barreras de lo indecible. La experiencia del taller literario pasa a formar parte de una quema de etapas y un ejercicio formativo para ir armando su rompecabeza con la intención de dar a conocer su percepción poética. Esa voraz manifestación literaria puede ser expuesta así:&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“Desde que toma conciencia de su vocación, comienza por leerse a sí mismo en interior silencio. Luego que ha puesto en palabras el poema, suele leerlo en silencio interno. Ya escrito, no es raro que lea para sí, a solas, y quizás en voz alta. Acaso lo último es que decida a leerlo para otros”. 1&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La iniciación en el caso de todo escritor funciona como una lección tímida, para luego ir evolucionando con el roce que proporciona la confrontación; este hecho aunado con el trabajo a diario en las enmendaduras, tachaduras y correcciones de hojas escritas orquestan un paso hacia la madurez, complemento de la ceremonia fascinante como lector y traductor de la trayectoria de autores de otras latitudes. Para el autor de Lacerado, el militar en el oficio de la poética es una situación que tal vez venía imaginando y maquinando ya en su tarea como creador literario, donde afloraron sus visiones sobre la formación del delincuente juvenil en nuestra sociedad, apreciaciones filosóficas, rechazos sociales, políticos y menudencias amorosas que moldean una propuesta sencilla, rica en vivencias intensas y profundos ideales, metódicamente elabora poesías sin rebuscamientos de mecanismo extraliterarios, tomando en cuenta que la densidad puede generar aburrimiento ante su interlocutor, el más sano crítico de una obra. Esta milicia en el género poético no es producto de la casualidad, responde a una inclinación particular ejercida por la razón, dando a sus intuiciones de aprendizajes el funcionamiento de una preocupación estética.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;“La creación poética se inicia con violencia sobre el lenguaje. El primer acto de esta operación consiste en el desarraigo de la palabra. El poeta arranca de sus conexiones y menesteres habituales: separados del mundo informe del habla, los vocablos se vuelven únicos como si acabasen de nacer”. 2&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;__________________________________________________________________&lt;br&gt;
1 Escalona Escalona, José Antonio. Lector de Poseía. Academia Nacional de la Historia. Caracas. 1984. p. 63&lt;br&gt;
2 Paz, Octavio. El arco y la Lira. Fondo de Cultura Económica. México.1994. p. 38&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/07/modelo-para-armar-practica-poetica-6468214/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-05:/2009/07/05/aregue-6453551/</id><title>AREGUE</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/05/aregue-6453551/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-05T16:26:49+02:00</published><updated>2009-07-05T16:26:49+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;Muchas cosas me contaba doña Hilda de Aregue, allí fue sepultado su esposo Tista Querales, en un cementerio donde se debe hacer un ejercicio bastante complicado para entrar, a veces se debe saltar las paredes, bajo la mirada de los chivos pastando bajo la sombra de una tuna o un dividive, pero esta población ignorada por Juan Rulfo debió haber recibido un espacio dentro de su inolvidable colección de cuentos de El llano en llamas, lo cual le hubiera dado el premio Nobel de Literatura, sólo Willian y Rafael Villanueva conocen bien las cotidianidades de aquel paraíso olvidado, ellos con modesta poesía le han cantado a su lar natal y erigen ese íntimo material literario con creaciones particulares.&lt;br&gt;
Nuestra historia fabulada, dentro de un esquema de falsedad y radical enlodamiento oficial, fue moldeando un viejo mito, su carácter de espacio novelesco y su maravillosa arquitectura dentro de la ficción. La fantasía comenzó con un farsante llamado Cristóbal de la Barreda, quien fue el objeto de los cronistas, quienes se encargaron de relatar la odisea del hombre que se salvó de un naufragio, apelando a los rezos y a la bondad del Todopoderoso. Este pueblo tiene una iglesia muy hermosa llamada Nuestra Señora de la Chuquinquirá, sobre ella descansa la historia del comerciante español del siglo XVIII. El templo es el centro de atención antes y después de la Semana Santa, el pueblo es invadido de innumerables visitantes, invasores de oficio, amantes de las curiosidades turísticas, como la existente en la bóveda de la iglesia: los angelitos negros. Con igual maestría estilística, pero sin mayores atributos y efectos barrocos, el pintor se encargó de darle un regalo colosal a la virgen con esos serafines armoniosos. Ni lo vitrales de Espinoza llaman poderosamente la atención como los niños alados. Con la crítica opulenta que aporta doña Hilda, me alegra descubrir aquellos hallazgos, recreándome con los presuntos juicios de valores que me hace sospechar de los historiadores locales y estudiantes que suelen dilucidar cosas fueras de contexto. Esculcar la iglesia nos da la alternativa de considerar múltiples lectura de la realidad de aquella edificación por lo demás hermosa con todo y su calor peor que el de Comala. Para ser más exacto esta región desértica tiene 393 años de fundada por un caballero llamado Francisco de la Hoz Berrío y es indicio de una urbe coloni  al.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Lo cierto es que a doña Hilda siempre le escuché decir que muchas personas de Aregue son malucas, para ella "vinieron al mundo con la mala intención en el corazón". A veces el encargado de las llaves del cementerio nos miraba llegar y no le importaba el sol pegajoso, su conocimiento del Manual de Carreño era pírrico, pero debemos recordar que un médico de cabecera de Chávez es de Aregue, buena gente de paso, pero el hombre de las llaves resume su fórmula mágica en la posición hostil contra los parientes de los finados, sin importarle de qué parte del país procede, ni si viene agotado de cualquier punto cardinal del universo. Por eso, saltar como delincuentes la varda o la verja es un ejercicio común y corriente, por lo menos hasta lo que yo pude presenciar oportunamente. La actitud mezcla la sátira, el humor negro y las redes amplias de la composición literaria con una traducción nada literal de la situación. Aunque no participe la técnica académica en su relato doña Hilda, ella demostró con su conocimiento ingenuo un delicioso pasaje narrativo, lleno de gracia, onírico, a manera de crónica, hasta mejor que esas cosas extraordinarias que hace Gabriel García Márquez, como esas soberbias leyendas que encuentra en las páginas de las sagradas escrituras.            &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/05/aregue-6453551/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-05:/2009/07/05/solamente-6453515/</id><title>SOLAMENTE 15</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/05/solamente-6453515/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-05T16:17:36+02:00</published><updated>2009-07-05T16:17:36+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;I &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sólo mil veces he tocado &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;todo tu leve cuerpo &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sólo mil veces &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;tu selva entre las piernas &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sólo mil veces mis manos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;no han descifrado otro ejercicio &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;II &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El tiempo menos vano &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El río es del tamaño del enigma &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Un dios, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;seguramente un dios, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;rescata los argonautas del olvido &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;III &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En esta mesa, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;en esta última cena, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;llega inocente la traición &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;IV &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El verdugo no concede &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;mi último deseo de hombre &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En las calles hay mujeres de todo tipo &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;A mi me acusaron de algo, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;eso lo sé, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;de mi fortuna no puedo hablar. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;V &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;                        El último destino &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;es el mar &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;el río llegó primero &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;pero &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;nunca he sido el morir &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;VI &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sucedió en el último reino, &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;un caballero acordó una gris sentencia. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Nadie rogó. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Llegó el triste final. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Aconteció por vil escarmiento a ejecución. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;No importa si fui Aquiminzaque &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;o el rey de todo aquello &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;VII &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Antes de cantar el gallo lo negó &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;tres veces &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;primero en el bazar &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;luego al frente de la mezquita &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y por último camino a casa. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La mentira es el oficio más sencillo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;VIII &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Terribles infamias  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y malévolos designios &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;anticiparon el orden de la profecía. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Añoro &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;la última tarde &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;en que falleció el amor. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;amo del escenario &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;  IX &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La casa solitaria &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Nido &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;del silencio. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Posada de fantasma. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;X &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La lluvia ampara un río intrincado &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;con poca vida en la casa. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El pánico de las rosas &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;invade el jardín &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Cerca de la calle &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;montones de objetos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y lodo arrastra. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Sólo salvamos poco de nada &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y aceptamos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;lo que conjuga el destino: &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;caos y miseria. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;XI &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Un pecado peor &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La última &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;de las lentas &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;horas de agonía. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Mañana &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;voy a invadir &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;el sentido &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;de una parábola. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt; XII &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La melancolía fatiga los recuerdos. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;No es menos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;eco de enigmas. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Es un alud de desgracias &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En que naufrago yo &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;con ánimo de herido. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;XIII &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El hombre retó a la muerte &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y es el escogido. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El ocio inagotable de la aventura. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El peso enorme del disparo. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Cada ejercicio &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;es una grata locura &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;que indagaste sin sentido &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;XIV &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Los actos compartidos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;con las naves de Lepanto. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El lucero seguido &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;por los reyes &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;y la sonriente luna. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Juan de Austria no sabría ordenarlos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Es el libro del tiempo &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;o la magia de un sueño con cosas raras &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;XV &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Música de selva &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Dulcemente de todas partes. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Se desprenden melodías de dulce cadencias &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Es un mágico alud &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;de aves del trópico &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Extraordinarias criaturas &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;con memoria &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;de libertad &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/05/solamente-6453515/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2009-07-05:/2009/07/05/el-debutante-6453501/</id><title>EL DEBUTANTE</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/05/el-debutante-6453501/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2009-07-05T16:14:51+02:00</published><updated>2009-07-05T16:14:51+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Epícteto &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Estudié las distintas maniobras para deshacerme de su esclavitud: poco sirvieron los argumentos de psicología, los reproches, las palabras vulgares a los cuatro vientos; mis intenciones por terminar el drama que me ocasionaba ella resultaban negativos, pero no podía perder tiempo en esta oportunidad. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Una tarde de verano, después de terminar mi labor en la universidad, me asilé en la alegre parranda del Club de Baco. Mientras me tomaba el tercer o cuarto Tom Collins me puse a detallar el problema en que me había sumergido hacia el estallido de los placeres. La certeza de que mi propio carácter había colocado una guillotina alrededor de mi existencia me ocasionaba cierto malestar y al mismo tiempo me llevó a entender algunos asuntos que escapaban de mi conocimiento. Entre probar y buscar soluciones a todo nada pude hacer. De tanto examinar una y mil veces la situación llegaba al mismo resultado: la lujuria me estaba tendiendo un serio tropel de enredos, por eso las probabilidades de salir airoso no formaría parte de mis errores matemáticos. Terminé aceptando la maestría de mi confabulación: ella acabaría siendo víctima de sus planes malévolos sin oportunidad alguna de liberarse de su maldad, le brindé la misma alternativa que en los mejores momentos supo manejar, y ahora que su cuerpo blanco tanto sentimiento causaba en mi comportamiento, ahora que no me podía manejar a su antojo como un monigote, debería convertirme en el más hábil jugador para deshacerme de su influencia. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Debería trabajar con mucho cuidado, pues ella conocía desde la a hasta z los más recónditos pensamientos de mi cabeza. Sin embargo, un extraño capricho me detenía en mi invención: la destreza que ella manejaba en el dominio del kamasustra tenía otro impedimento preciso, el aroma mágico del sándalo en su piel, lo suave de su larga caballera, el lenguaje de las caricias, la libertad en la cama. Desde el principio, su poder de hechizarme se iniciaba con una ceremonia seductora ignorada por mí, el deshojarse de cada vestidura, la dulce fantasía de cada movimiento coordinado pasivamente: la forma extraordinaria de despojarme de la ropa terminaba cediendo mi aplomo de hierro. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Tuve la habilidad de realizar una maniobra apropiada, sencilla y eficiente. Ignoré en todo momento cualquier ruptura traumática, pues una batalla salvaje podía levantar claras sospechas de repudio de los familiares, allegados y amigos. No me niego a pormenorizar las alternativas que me obligaron a saltar encima de ella como un animal irracional para disfrutar de las riquezas innumerables de su cuerpo y  terminar atado al calor de su piel como un loco por una simple insinuación. Era la copia al carbón de Diosa Canales sin ánimo de exagerar. Terminé haciendo una simple carta, tomé un papel de block corriente y con el alfiler pinché un dedo para utilizar la sangre como tinta. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;El día del rompimiento me levanté cuando cantó el gallo tres veces, tomé un largo baño y la miré como si se tratara de la primera y última vez buscando un pretexto inexistente. Mi actuación no debía dar motivos a ninguna sospecha. Me puse la ropa de la primera cita y sin molestar a mi amante, salí sin hacer ruido para no despertarla. Entonces no dijo nada, no me porté como un caballero al abandonar la habitación sin despedirme: ni siquiera sintió mi mano deslizándose por sus nalgas al descubierto o mi manía de quitarle la cobija con sumo cuidado y darle un beso en los senos. En la calle se extendía el bullicio de los carros con su polifonía de cornetas altas y graves, los peatones apresurados y como siempre alterados; los pregoneros anunciando las noticias del día anterior. Un compañero de clase me vio y se paró para ofrecerme la cola. “El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja, el problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos son complejos”, pensé o creí haberlo visto en alguna obra de Fernando Savater, y con mucha decisión me acomodé en el puesto trasero porque el carro estaba casi lleno, adelante estaba la novia de mi compañero de clase y a mi lado una joven de la Escuela de Arte que mostraba parte de su anatomía para llamar la atención de todo el mundo. Desnuda debería ser una mujer extremadamente perfecta. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Notas sobre la novela de Miguel de Cervantes, el almuerzo en los tarantines de los alrededores de la universidad, la lamentable noticia de la muerte inesperada de la estudiante de Comunicación Social, las rabietas de la profesora de Morfosintaxis del Español, se unen en la parsimonia de una jornada común y corriente. Y de todas maneras, la rutina del día me lleva a la entrada de la habitación; veinte o más escalones hacia el primer piso; la botella de caballito frenado envuelta en una bolsa de papel, escondida entre los bolsillos de la chaqueta; podría un agente policial confundirla con un armamento, un artefacto explosivo o simplemente con un pan campesino. Frente a la puerta de madera acomodo el número que siempre está volteado o al revés mejor dicho, toco tres veces pausadamente y una mano blanca se desliza en la oscuridad del pasillo y mi cuerpo se deja llevar por el extraño paraíso de la exótica habitación. En el interior de la habitación todo es distinto. Cada objeto está colocado metódicamente en su lugar; los detalles de una mujer ordenada se dejan sentir. Enciende la luz  y la mujer está con un kimono de seda transparente, se ve tan hermosa y perfecta como las damas de compañía de las páginas de internet; me mira con familiaridad y en su rostro puedo descubrir vestigios de un encuentro fortuito con otro cliente; sus ojos están achinados, ella se ha acostumbrado al amparo de una luz tenue y cenital, yo me dejo llevar por su territorio. Me despoja de la camisa primero, luego de los pantalones, las medias y la ropa interior, colocando la botella sobre una peinadora donde tarda más de la cuenta peinándose y haciéndose un ligero maquillaje. Se ríe maliciosa al imaginar el breve tratamiento que me tiene reservado. Me toma por el pene y se endurece como un tronco: puedo sentir un sobresalto insólito en ella. El primer movimiento debe soportarlo ella en medio de un leve quejido: la sorpresa del tamaño bastará para causarle cierto temor, y sus ojos, inundados de lágrimas, se cerrarán con el movimiento brusco en su interior. Con la inexperiencia de un joven de mi edad  me lanzó con cierta lentitud y me la pongo arriba como en las películas triple x, y un momento antes de que el falo comience el ayuntamiento, puedo ver las lágrimas, cayendo sobre mí, los labios de la vagina lubricados, el oleaje sencillo de un miembro accionando el uno con el otro.   &lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2009/07/05/el-debutante-6453501/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2008-10-23:/2008/10/23/ciudad-de-papel-4919197/</id><title>CIUDAD DE PAPEL</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2008/10/23/ciudad-de-papel-4919197/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2008-10-23T18:21:43+02:00</published><updated>2008-10-23T18:21:43+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;Las fallas de los servicios básicos como agua, aseo urbano, electricidad se hacen común en nuestra ciudad; en el interior del muncipio el crecimiento sin planificación que ha hecho aumentar la proliferación de los barrios también tiene culpa inmediata en el caos. Las protestas están a la hora del día por la materia prescindible de estos elementos propios del urbanismo tradicional. Para los políticos que ampararon las invasiones a propiedades privadas, esto esproducto de la crisis que vive el país en el campo habitacional y las construcciones indiscriminadas y sin controles públicos a través de mano de obra profesional dificultad la situación. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Para nadie es un secreto que el caso se deriva de múltiples problemas. Uno de ellos es la falta de una política de envergadura destinada a resolver la situación habitacional de un sector de la población que busca mejoras de vida, sumado a la falta de un empleo sólido y de buena remuneración que permita asumir los gastos globales para la adquisición de una vivienda que elabora el sector privado a altos costos y no a precios populares como en algunas situaciones emprende el gobierno central, las zonas marginales no tienen otra alternativa que tomar el servicio de los bienes a través de la toma de corriente directa del sistema eléctrico, el agua y en algunos casos de la televisión por cable.  &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;Adicionalmente, la ausencia de una mano de obra especializada que no ha sido sustituida  y hasta cierto punto las nuevas tecnologías han degradado el urbanismo correcto de la ciudad. No se ha hecho nada planificado en este sentido para solucionar las contigencias más inmediatas por la falta de una planificación pensando en el futuro, lo cual forma parte de esta acumulación de degradaciones citadinas.&lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;En los alrededores del Municipio José Felix Ribas en los últimos años no se han visto soluciones habitacionales del sector público, los mismos responden a inversiones privadas en un 90 por ciento, para dejar un margen de error al gobierno local y regional por decir algo, de esta manera el surtido eléctrico en cierto modo proviene en algunas urbanizaciones de El Consejo, esta mayor demanda ha hecho de La Victoria una ciudad dependienete y se ha deteriorado la calidad de los servicios básicos, hay una gran demanda de agua, luz, aseo y seguridad, pero la no se puede satisfacer integralmente o en su totalidad. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La prestación de los servicios simple y llanamente no se ha mejorado por falta de elaboración de infraestructura de los servicios y las continuas fallas en el papel de las empresas encargadas de cumplir con sus funciones, incluyendo el sistema de cooperativas, muchos factores intervienen en el fracaso de la prestación eficiente de los servicios públicos con total normalidad. &lt;/p&gt;
	&lt;p&gt;La mayor dificultad que presentan los servicios en esta ciudad de La Victoria, es que no se han cuatificado los daños fundamentales con conciencia ciudadana por parte de los gobernantes locales.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2008/10/23/ciudad-de-papel-4919197/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry><entry><id>tag:miguelprado.blog.co.uk,2008-06-04:/2008/06/04/la-ciudad-violenta-4272526/</id><title>La ciudad violenta</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://miguelprado.blog.co.uk/2008/06/04/la-ciudad-violenta-4272526/"/><author><name>miguelprado</name></author><published>2008-06-04T17:24:54+02:00</published><updated>2008-06-04T17:24:54+02:00</updated><content type="html">	&lt;p&gt;La capital del Municipio José Félix Ribas se ha convertido en un ciudad violenta, sin explicación alguna los gobernantes locales no han podido salirle al paso a la delincuencia desatada, la cual se incrementa cada vez más con el correr del tiempo, muchas de estas situaciones se han visto a diario con el hurto permanente de automóviles, motos y transporte pesado, sin tomar en cuenta ls continuos ataques que reciben los prestadores del servicio público tanto de la localidad como del servicio extraurbano.&lt;br&gt;
Mucho de este caso se debe a la falta de empleo y a la poca oupación de un sector de la población que ha visto descender sus alcances ciudadanos, los cuales van desde la falta de un empleo justo como el frecuente asedio de los males comunes que inciden sobre el colectivo.&lt;br&gt;
Aunque la delincuencia produce continuos estragos, es algo que se puede resolver con una política especial, siendo practicamente confrontada con relaciones conducentes que contribuyan a ser respaldadas por nuestra carta magna que nos permite un marco jurídico especial.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &lt;small&gt; &lt;a href="http://miguelprado.blog.co.uk/2008/06/04/la-ciudad-violenta-4272526/#comments"&gt;Comments&lt;/a&gt; &lt;/small&gt; &lt;/p&gt;</content></entry></feed>
